Quisiera estar pescando todo el día en el Paraná

Nada de sangre fresca por aquí, sangre vieja y contaminada. Como ese río de color marrón adonde nadan los desechos de la ciudad de Rosario. Una ciudad con líneas de apartamentos agrietados que la envuelven en un gris que no le permite escapar de una impronta rockera, húmeda e inestable.

Las bandas de rock proliferan en ésta ciudad argentina y suenan a club social, a etapas de la vida y en algunos casos a convicción y a “la vida misma”. Quizás esto último sea el caso de éstas dos bandas: CLUB SOCIAL Y DESTRUCTIVO y TROVA MALDITA.
Entre ambas bandas puedo encontrar varios puntos en común, que van desde esa sangre vieja y contaminada hasta apellidos repetidos.

Club Social y Destructivo comenzó el año con un double single que empieza hablando de un “retrochute” y eso no es casualidad. En la voz líder está Roky Bigiolli, un tipo al que lo tenía como bajista de punk rock de los años 90. Que pasara a la voz ya fue un hallazgo con el espectacular proyecto de versiones Ácido Guaraní. En Club Social y Destructivo además le mete mano a la guitarra. El bajo queda a cargo de Gustavo Quintana, amablemente conocido como el Morlako, quien carga con una tradición familiar de cuatro cuerdas e hiciera lo propio con los siempre recordados Payasos Tristes. La banda que a oídos de su propia madre, en un bar, fue definida como “unos gordos punks, todos tatuados que se drogan todo el día”.
Cuando le pregunto al Morlako sobre qué diferencia ve entre Payasos Tristes y Club Social y Destructivo me dice: “creo que ambas bandas reflejan la situación que atravesamos en diferentes momentos de nuestras vidas. La intensidad y velocidad de los Payasos era una muy sincera muestra de como vivíamos a fines de los 90, a mil. Rindiéndole culto al estandarte del no future y el hazlo tu mismo. Lo del Club es la serenidad encontrada luego de haber sido padres y darnos contra un paredón reiteradas veces.” Visto así creo que lo de los nombres tendría que haber sido a la inversa, pero la realidad es otra y es la que manda.

Quien grabó la batería en los singles del Club fue el “Papa”. Quien hizo sus primeras armas en bandas de punk rock y fue uno de los miembros originales de la banda rock a billy The Broken Toys, con la cual registró los dos primeros discos. Pero después de grabar con Club Social y Destructivo dio un paso al costado y hoy su puesto lo ocupa el Faki, que venía de tocar hardcore con el grupo Unanime.

En “la otra” guitarra está Paco Petrocelli, un tipo que ya le había metido cara al rock de la ciudad con bandas como Al Karajo y Porca Palabra.

Si hablaba de puntos en común entre Club Social y Destructivo y Trova Maldita puedo empezar por el último personaje que nombré. Paco es la figurita que se repite en las dos bandas. Pero en Trova Maldita aparte de ser guitarrista se deja ver como cantante. Es que aquí las voces se comparten.
Eloy Quintana  se reconoce en el puesto de bajista aunque en este proyecto además se le anima a la voz. Y sí, Quintana es otro apellido que se repite. Si miramos la ficha técnica de los singles de Club Social y Destructivo Eloy aparece como “anti-productor”, pero ante todo es el hermano del Morlako.
Si le pedimos un Curriculum Vitae pueden aparecer nombres tan dispares como Difficult Face, Anhorexia, Zona 84, Coki & The Killer Burritos, Fito Paez y Toni Temple & la Plata Negra.
Al escuchar los temas que canta Eloy le comenté que se notan muy personales, muy hondos. Suenan a reconciliación con uno mismo y pedir perdón a quien toque (quizás a él mismo).

Cuando vi por primera vez a la Trova Maldita me quedé con la imagen, ahí adelante tres tipos ni jóvenes ni lindos y detrás (en la batería) una chica, jovencita. Nataly Muñoz estaba ahí para golpear los parches con intensidad, pero también para ser la excepción que confirma la regla. Sangre fresca, que desde su adolescencia viene tocando en grupos de chicas y ahora se metió en esto. Esto que terminó (o mejor dicho empezó) con un EP titulado “La Tumba de Los Snobs“.

La grabación de seis canciones atravesó el océano para ser mezclada y masterizada en Italia por un tal Jorge Blengino, amigo personal del Negro Lotero, guitarra y coros de Trova Maldita.
El Negro recuerda: “a Jorge lo conocí en la primer banda que tuve (Jake), a los 15 años. Era medio rara, post punk, new wave, media dark. Es que antes uno se juntaba con los amigos a tocar, no importaba lo que escuchaba cada uno, importaba la amistad. Y por eso salían cosas raras. También eran épocas donde todo era aprendizaje.”
Lotero habla de aprendizaje, Lotero es “el mayor”. Un tipo que es abuelo, tiene un cierto parecido a un reconocido cura sanador y es casi un prócer del rock de la ciudad, aunque él diga lo contrario.
Si mira para atrás simplemente dice: “En mi casa había música muy distinta por mi hermano y mis primos. Había discos de vinilo, Deep Purple, Black Sabbath, Jethro Tull, Sui Generis, Folklore, Tango, Paso Doble… Así crecí.”
Y así pasó por bandas que no pasaron desapercibidas, como Dokumentos Por Favor, Entre La Basura, 5 Pal Bondi, Intense MoshZaqueo, Locked. Yendo desde el punk al grindcore, pasando por el hardcore y por donde le venía en ganas, cosa que lo marcó y lo desmarcó en todo momento. Como él mismo dice: “Siempre fui para los punks el heavy y para los heavies el punk.” “Mi hijo Tomás cuando fue al ensayo de la Trova por primera vez me dijo: cambiá ese sonido heavy de viola. Sin embargo creo que ese sonido heavy de viola le da ese toque, no?”.

Con el nombre de Trova Maldita se me vino a la mente eso de La Trova Rosarina, ese nombre con el que se identificó a una generación de músicos que de alguna manera se popularizó gracias a la guerra de Malvinas y la prohibición de la música en inglés. Claro que este guiño suena cargado de sarcasmo y Lotero me lo confirmó: “El caretismo rosarino sumado al desconocimiento porteño dan como resultado: Rosario es Trova Rosarina, lo demás no existe.” “Un día no sé que hablábamos con mi hijo Camilo y salió lo de la Trova Rosarina. Maldita Trova dijimos. Y lo propuse. Después vimos que Trova también nació con esa necesidad de juntarse y expresarse. Sin líder, sin cantante líder ni fijo. Todos somos todo. Y el lado maldito está en contar y cantar directamente lo que la Trova no cantaba.”
Algo que no hubiera cantado La Trova Rosarina puede ser eso de “Cuénteme gobernador“. Un tema al que le falta una pata si sólo lo escuchamos nosotros. El punto estaría en ver al gobernador escuchando esta canción, detrás de su escritorio y con unos auriculares. “Le cuento gobernador que en algún momento todo vuelve / Los muertos gobernador bailarán sobre su tumba”.

Aveces uno no sabe cuando termina el Padre Ignacio y empieza el Negro Lotero (o viceversa), pero las siguientes palabras tendrían que formar parte de una ceremonia religiosa: “Yo soy de la generación que vivió lo de Malvinas de chico, así que crecí con La Trova en la radio. Por suerte un compañero de escuela me pasó Baron Rojo. Me caí de culo al escuchar (con doce años): una novia vestida de tul se masturba sobre un ataúd parece que anda suelto Belcebú“.

Y aunque me podría quedar con esa frase del Negro Lotero le tiré de la lengua a Roky y ahí saqué lo que faltaba para redondear la nota: “Rosario cada día se pone más conservadora y excluyente, a todo nivel, y es en esta arena donde las bandas deben librar sus shows y arrancarse las etiquetas.” Pero si lo arrincono para que defina a las dos bandas suelta esto: “Por lo pronto digo que voces de una generación están cantando canciones de rock que nacen de un recuento de vivencias. La juventud ya está asentada, la experiencia orienta y las influencias son diversas. La Trova Maldita lo hace desde la tradición de la denuncia  y la sensibilidad puesta en el malestar social e individual, en el Club Social y Destructivo recurrimos a una expresión más íntima y levemente encriptada.” Y finalmente sentencia: “La generación pide un “retrochute” para seguir poniendo el cuerpo. Estamos quemados pero no con “fuego”, cantamos.” Amén.

Txt: Pol Tax


 

Puedes escuchar los discos pinchando en cada una de sus portadas:

Uno-club-social-y-destructivo la-tumba-de-los-snobs Dos-club-social-y-destructivo