Ofender, como táctica en un argumento es muy sencillo

La historia varía en función de las diferentes fuentes, pero las reacciones en Inglaterra y Estados unidos fueron muy fuertes. Lo que está bastante claro es que el cantante Stephen Stills y sus acompañantes, entre ellos la corista Bonnie Bramlett, el percusionista Jim Lala y el manager Jim Lindersmisth, mientras tomaban unas copas después de haber actuado al otro lado de la ciudad, vieron a Elvis Costello y al bajista Bruce Thomas y les invitaron a juntarse con ellos.

Los problemas empezaron cuando un fan local de Elvis se acercó para preguntarles algo. Costello se cansó pronto y empezó a lanzar improperios contra los modales y la moral de los americano. “Déjanos en paz, sólo hemos venido aquí por el dinero”, o “nosotros somos blancos originales, vosotros sois los colonizados” fueron algunas de las frases que tuvo que tragarse el intrépido seguidor.
A partir de aquí las cosas están menos claras. Unos dicen que cuando Elvis calificó a los americanos de puñado de pulgas molestas, grasientas y negras uno de los roadies de Stills le agarró por la solapa pidiéndole que se callara. Otros, como la revista Rolling Stones, sostienen que todo empezó de que el inglés llamara a Lala “chicano grasiento” y que fue el propio Stills quien agredió a Costello marchándose del bar muy alterado. Según opiniones inglesas, Thomas le despidió con un “Fuck off steel nose”.

Sea como sea, Bonnie Bramlett se quedó en el local. Nacida en el East Saint Louis se había ganado una fuerte reputación primero como Ikette en la Turner Revue y después como el 50% del dúo Delaney & Bonnie, además de haber acompañado como corista a la crema del blues contemporáneo: Dickey Betts, Duane Allman, Leon Russell y Rita Coolidge entre otros. Después de pasar un período oscuro atrapada por el alcoholismo, Stills la recuperó para su banda. La historia es que Bonnie le confesó su admiración por su música y luego le preguntó su opinión sobre James Brown. Costello la interrumpió buscamente, “es un culo bailongo negro”. Ella mantuvo la calma. “Está bien hijo de perra, ¿qué piensas de Ray Charles?” “Es sólo un ignorante y ciego negro.”
Cuando la chica sugirió que se guardase sus opiniones Elvis estalló: “Que se joda Ray Charles, que se jodan los negros y jódete tú.” Ya fue demasiado, Bonnie le sacudió lo suficiente como para tirarle las gafas. “¡No menciones a Ray Charles!”

De nuevo las noticias no están muy claras. Unos dicen que Elvis acabó en el suelo después de la consiguiente pelea, otros que se recuperó lo suficiente para llamarla puerca, y por último algunos relatan que un roadie de Stills le tumbó de un puñetazo y las bandas se enzarzaron en una bronca. Eddie, el barman de origen japonés, resolvió la gresca con una porra, pero después confesó que no había sido un gran problema, “sólo unos cuantos empujones, luego el grupo de Stills se dirigió a su autobús y los ingleses se retiraron a sus habitaciones”.

La historia trajo cola durante un tiempo. Y, mientras, se pudo ver a Elvis de aquí para allá con un brazo en cabestrillo, al parecer con un hombro dislocado. Contaba que Bonnie le había empujado y se había caído en medio del barullo.
El incidente llegó enseguida a la prensa americana, que se puso en su contra y prácticamente le obligó a dar una rueda de prensa. la confrontación se produjo en el 14º piso del monolítico edificio de la CBS y fue el primer encuentro cara a cara de Elvis con un periodista desde 1977.

Apareció algo inseguro, con una vieja chaqueta, corbata y una pequeña chapa verde que decía “deséame”. Intentó dar una explicación pero según ambas partes la conferencia no resultó. “Os estaréis preguntando por qué los he reunido aquí”, ironizó, “tan sólo quiero clarar una cosa, no soy racista”. Contó que se habían utilizado sus palabras fuera de contexto, que había hecho esos comentarios sólo para librarse de la gente de Stills utilizando para ello las palabras más ofensivas. “Bruce y yo estábamos en aquel bar después de nuestro concierto y habíamos bebido bastante. Estábamos borrachos pero no pasados, en ese estado en que empiezas a reírte de todos. Bromeábamos con los del grupo de Stills y a medida que seguíamos privando, las bromas se hacían más pesadas e incisivas. Supongo que con la borrachera que tenía las cosas que les dije fueron exageradas. ¡Es normal! Pero ellos se lo tomaron en serio. La verdad es que les dije las cosas más ofensivas que pude, lo que sabía, dentro de mi lógica etílica, que les iba a cabrear más. Por eso nunca he explicado cómo me sentí yo aquella noche, porque no es importante, no significa nada ahora.”

Le preguntaron también por qué sus palabras se referían siempre a negros. “Lo que dije de Crosby, Stills, Nash y Young, que son muy blanquitos los cuatro, no apareció en ningún lado, ni tampoco la opinión de Bonnie Bramlett de que todos los ingleses son unos jodidos piojosos y no se les levanta nunca. Estoy convencido de que todo el mundo en alguna ocasión ha llegado a esos extremos, a decir algo que no cree. Pregúntale a Lenny Bruce. Solamente comentábamos puntos de vista conflictivos sobre música y sobre nuestras carreras, ya sabes, normales conversaciones de bar, y por eso me parece ridículo todo lo que se ha montado. Si no hubiese estado borracho nunca hubiera dicho esas cosas, en circunstancias normales habría utilizado otras palabras, otra forma de atacarles. Ofender, como táctica en un argumento es muy sencillo.

Elvis no estuvo dispuesto a una guerra dialéctica con personas que necesitaban el escándalo mucho más que él. “Esta mujer no estaba en un buen momento y creo que utilizó el incidente para lograr publicidad. Se había hecho famosa gracias a un EC –Eric Clapton-, me dije, pero no conseguirá publicidad a costa de otro.”
Todos los asistentes se fueron con la impresión de que habían sido más preguntas que respuestas. No se quedaron del todo convencidos los periodistas americanos. Aunque sí desconcertados cuando Costello, a la pregunta: “¿Estabas como loco cuando hiciste esas declaraciones?”, respondió “creo que estoy loco siempre, en cada momento.”

Pero, ¿quién puede dudar de la postura de Costello? Alguien que atacó al National Front en “Night Rally” o que compuso “Less Than Zero“, que no dejó de participar en ningún concierto organizado por Rock Against Racism, que declara estar obsesionado por una realidad de dominación, ocurra donde ocurra, alguien que ha creado pesadillas como “Goon Squad“, que no es ninguna broma. ¿Qué ha pasado? tal vez esas ocurrencias fueron sólo otra extensión de las tácticas de guerrilla de Costello, otro experimento para ver hasta dónde podía llegar. Quizás pensó que en el salvaje Midwest el incidente tendría escasa relevancia o también es posible que Elvis, en el punto álgido de su gira sacara a relucir sus miedos e inseguridades del modo más grotesco posible, como una especia de exorcismo.

Txt: Eduardo Margaretto

Extraído del libro Elvis Costello

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