Los Ramones te rejuvenecen

Para entender a los Ramones (y casi a cualquier conjunto, banda u orquesta de música) es necesario escuchar y meterse en lo que uno está escuchando, no concibo otra forma de sentir lo que la música está queriendo decirnos, If music could talk decía The Clash

Lo primero que me aparece al escuchar Ramones es un sentimiento juvenil. Esa clase de “rock divertido” (a pesar de que ellos se lo tomaban muy en serio) me lleva directo a la juventud y mientras escribo esto recuerdo el cover que hacen de Tom Waits, I dont wanna grow up

La energía y el efecto de los Ramones es mantenerte joven. Los Ramones son ansiedad, emoción o algo que te empuja.
En realidad, es la música lo que me hacen sentir eso, pero hoy son los Ramones.
Siempre pensé desde chico que me hubiese gustado estar en el show en el que se grabo el It’s alive, y seguro que de verlos en ese momento se me hubiese disparado lo mismo que cuando los escucho ahora: “Estos tipos están locos”.

La energía que despliegan queda demostrada al instante en que arranca cualquier canción de ellos, de hecho, en vivo queda demostrada antes de que arranque .
En un video que vi hace poco en Youtube, donde un profesor de música le tocaba en la guitarra Judy is a Punk a sus alumnos. Los alumnos se encienden y alguno hasta instintívamente hace un pogo con el compañerito más cercano. Nada mejor que un niño o niña para captar la energía de la música, y ahí está demostrado!

Este sentimiento juvenil o esta energía juvenil es la misma que despierta Chuck Berry,  The Rolling Stones o New York Dolls. Se da, pero con otro tinte.

Siempre pensé que la frustración juvenil tenia una vía de salida en la música. Y así me suenan los Ramones, como unos jóvenes frustrados haciendo rock. Con los Sex Pistols me pasa lo mismo, hay mucha frustración ahí, pero también enojo. Lo de los Ramones era disparado desde el aburrimiento, lo de los Pistols suena a rabia, como decían Los Violadores: “te ahogare en la espuma de mi rabia”.

Los Ramones me hacen recordar eso de faltar a clases, fumar un porro entre varios, ir a jugar a los videojuegos y poner música en una de esas maquinas tipo rockola o jukebox…
Era lindo poner una canción mientras uno jugaba al Street Fighter o al Pool, generalmente yo ponía “Poison Heart” mientras jugaba al pool y fumaba (porque se podía fumar en lugares cerrados) y me creía un tipo duro teniendo solamente 17 años.

Hace unos días un amigo me dijo: “ahora más de uno usa una remera de Ramones y le da el mismo uso que a la tintura del pelo, osea para sacarse años de encima”. Y no los culpo, así funcionan nuestros queridos Ramones.

Si de alguna forma entendés lo que hacen, hay una parte tuya que siempre es joven y nunca envejece. Si aun te atrapan de alguna forma, hay un adolescente dentro tuyo que aun no ha sido lobotomizado. Y da las gracias que aun exista ese pequeño Ramone dentro tuyo.

Como decía el maestro Joe Strummer “Los Ramones le devolvieron la autoestima a la juventud” Esa autoestima que a veces se lastima al ver gente exitosa y talentosa y linda y popular… para todos los otros, los de la vereda del frente …los perdedores, los que no sabían que hacer con su vida, los feos y los solitarios, para todos ellos siempre estuvo el rock y los Ramones.

 

Txt: Cristián Papalardo (Papita)